jueves, 27 de junio de 2013

Ohhh La leyenda del gato azul

Un blog lleno de historias preciosas.

http://unviejogatoazul.blogspot.com.es/2011/01/la-leyenda-del-gato-azul.html

Yo sí me imagino a una viejita Zuri buscando 'hogar' a sus gatitos...



Mi amiga Irene creo que me imagina a mí en ese papel..., jiji. Me lleva a pensar que, puede que 'contagiados' de la misión de nuestros amigos, los dueños de gatos azules debamos ocuparnos de que cualquier otro gatito, animal criado para compañía, encuentre un hogar. Hermoso propósito.

¡¡Salud!!

viernes, 14 de junio de 2013

Azaro ta' Lizar, Yin y Yang

Que lo disfruten.



Cuatro imágenes de una secuencia completa en la que terminan durmiéndose después de las intensas sesiones de entrenamiento a las que las somete Juan. Lo hacen en esa forma tan hermosa en la se quedan dormidit@s l@s gat@s que comparten jerarquía, como un yin y yang.












viernes, 7 de junio de 2013

Ron, los gatos nos adoptan

Los gatos nos adoptan, como me habéis podido leer en más de una entrada en este mismo blog. Nuestros gatos nos adoptan.

Yo soy una mujer afortunada, he pasado por ese proceso de adopción varias veces: Crisvir, la rubita que nunca llegó a vivir en casa, Mina, Zaspi, Ron...

Intento explicarlo un poco más.

Tengo un amigo que dice que nuestros perros son el reflejo de nuestra parte material, nuestro cuerpo, y que nuestros gatos, se encuentran más cerca del alma. También yo lo siento firmemente así y me pregunto qué parte de mi alma retratan los gatos que me han adoptado, puesto que tod@s ell@s han sido tan distintos y han ejercido su influencia sobre mí en base a esas diferencias.

No todos nuestros gatos nos adoptan, al menos desde el principio. Incluso, algunos vivirán siempre bajo nuestro techo, a nuestro lado porque las circunstancias así se lo imponen. Otros llegarán a adoptarnos por resignación y empeño de nuestra parte (Tedy), ese cariño que se desarrolla con el tiempo y los buenos tratos (Misha), pánico a un enemigo de mayor envergadura como el veterinario (Zuri),...

Pero yo tengo un gato, Ron, que me adoptó a mí, te adoptaría a ti y adoptaría a la humanidad entera si pudiera. Quienes ya le conocéis, podéis avalarme. No sé por qué, si porque es un Azul Ruso, o porque era el gatito que necesitaba en aquel momento de mi vida, para recuperar la fe en mí, y hoy sigo necesitando casi igual.

Míralo.


Desde que se vino a instalar en mi cama sentí que era un príncipe gitano, un galán que enamora desde la profundidad de sus ojos esmeralda.

Es un gato grande, fuerte, con una capa gris plata oscuro y un brillo hipnotizante.



Zuri enamora desde el plata más clarito, pero con su carácter reservado te marca la distancia. Ron, por contra, está deseando que lo acaricies, que le hagas caso, que lo peines, que le permitas marcarte con cabeza, patitas... Sí, es cierto, soy la fan número de uno de mi panterita.



Las fotos se han subido muy mal. Las adjunto en el correo también. ¡¡Salud!!